Death In Vegas es un célebre grupo inglés de música electrónica liderado por Richard Fearless, quien en 1994 la creó junto a Steve Hellier. Firmaron por el sello Concrete Records y se bautizaron como Dead Elvis. Pero ese era ya el nombre de un sello irlandés de la época, así que lo de “Dead Elvis” quedó para titular su primer disco, que vio la luz a principios de 1997. Fue el resultado de trabajar dos años en el estudio para plasmar en los surcos una adrenalina sonora igual que las de sus sesiones big beat como DJ. A finales de aquel año, ya con el álbum con licencia para distribución por Estados Unidos, su single “Dirt” se convirtió en un éxito moderado en MTV. Otro de sus temas, “GBH”, adquirió notoriedad al formar parte del filme “Cosecha propia” (1998).
Ya por ese entonces Hellier había abandonado el barco, siendo sustituido por Tim Holmes, quien había estado implicado en la mezcla e ingeniería del LP. En sus dos siguientes discos la nómina de invitados confirmó que su debut había triunfado y sabido traducir el zeitgeist: en “The Contino Sessions” (1999), con una orientación más rockera, contaron con Iggy Pop, Jim Reid de The Jesus And Mary Chain, Dot Allison y Bobby Gillespie, y en “Scorpio Rising” (2002), un cierto retorno a su fuente techno, con Paul Weller, Hope Sandoval y Liam Gallagher de Oasis. En sus siguientes obras -ya sin Holmes y con Fearless como gestor absoluto- no hubo tanto invitado vocalista: ninguno en “Satan’s Circus” (2004), Katie Stelmanis de Austra en “Trans-Love-Energies” (2011) y Sasha Grey en “Transmission” (2016). ¿Habrá nuevo disco suyo en 2025?