La banda de Mánchester define su música como "cosmic dross", una combinación de locura psicodélica, progresiva y electrónica que en directo, aún más que en sus discos, se convierte en una experiencia divertidísima. Como asistir a una rave de rock progresivo, subversiva y lúdica. Como si llegasen de una constelación freak. Un mundo aparte.

