
Madison McFerrin puede ser presentada, si se tira por el camino más fácil, diciendo que es la hija del famosísimo vocalista de jazz Bobby McFerrin, así como la hermana de Taylor McFerrin (renombrado productor de soul futurista y el encargado de tocar los sintetizadores y generar ritmos en la formación R+R=NOW, ese proyecto que lidera Robert Glasper). Pero el camino más fácil no siempre es el mejor. Así que vamos a referirnos a ella como una de las nuevas cantantes estadounidenses más prometedoras, alguien que sabe combinar la manera de contar del pasado con el sonido del siglo XXI.
Sus años de formación combinan estudios en Berklee College (los acabó en 2014) con la crítica musical en su blog “100 Albums. 100 Weeks”, así como colaboraciones en diversos proyectos: fue una de las fundadoras del grupo de funk-soul Cosmodrome, abrió para Emily King y Hiatus Kaiyote, trabajó con la formación de hip hop y electrónica Binary Sol.... Ya ahí llamó la atención de fans como Chick Corea y Questlove (The Roots), quien bautizó su sonido como “soul-appela”. Con todo eso en la mochila, llegó el momento de saltar en solitario. Además de media docena de singles, tiene tres EPs de soul-jazz a capela, “Founding Foundations Vol. 1” (2016), “Founding Foundations Vol. 2” (2018) y “You & I” (2019). En este último, que cuenta con arreglos y producción instrumentales, colaboran su hermano Taylor y el productor Softglas.
Su disco de debut, “I Hope You Can Forgive Me”, se publicó en mayo de 2023 (luego salió una edición ampliada en mayo de 2024), que deslumbró y recogió reseñas como estas: “’Diez canciones que se mueven rápidamente, pero se quedan contigo mucho tiempo después, es un resumen completo en tiempo real que demuestra cómo los ritmos complejos y los arreglos cuidadosos pueden elevar la voz humana al instrumento definitivo” (Resident Advisor), “Madison exhibe su rango como cantante y letrista. No importa cuánto difiera una canción o un enfoque de otro, ella lo mantiene todo unido y cohesionado” (Allmusic), “Destila un sonido atmosférico con un verdadero peso emocional” (The Wire).
Ya en junio de 2025 llegó su segundo LP, “Scorpio”, con el que el listón de los halagos incluso se elevó. Dos portentos, el álbum y su autora. Aquí van unas muestras de lo dicho: “Es un disco que está meticulosamente arreglado, con capas vocales que cautivan continuamente. Para McFerrin, ‘Scorpio’ se percibe como una forma de conciliar el dolor con la belleza, y lo hace con una gracia especial” (Variety), “Madison McFerrin transforma una relación fallida en una autoevaluación dramática pero irónica” (The New York Times), “A lo largo de ‘Scorpio’ la aclamada cantautora emplea su voz con propósito y matices —actuando tanto de instrumento como de narradora que guía al oyente—, para así tejer con destreza armonías envolventes que complementan y realzan gran parte de los sutiles paisajes sonoros de aire soul” (Wonderland Magazine), “Su instrumento es la voz, superpuesta y en bucle para crear armonías a capela de soul suave y funky, únicas en el panorama del pop actual” (Flood Magazine), “Madison McFerrin describe en ‘Scorpio’ el poder de encontrar su propia voz y su propio sonido” (NPR).