
El festival Deleste, que se celebrará los días 22 y 23 de mayo en València (Jardines de Viveros), ha descubierto la segunda ronda de artistas que participarán en su 14ª edición, con la cual se completa el cartel del evento. Nos referimos a los noruegos Röyksopp (que ofrecerán un DJ set) y los británicos Anna Calvi y The Molotovs, tres nombres que vienen a sumarse a la media docena que ya se anunciaron a principios de diciembre: Primal Scream, Apparat, Kerala Dust, Holy Fuck, Los Invaders y Billy Nomates. A todos los citados hay que añadir la presencia de los DJs Mateo Cabero, MEdj, Miss_Tra y Toxicosmos, que ofrecerán sesiones antes, entre y después de los conciertos.
Os recordamos que los abonos para los dos días del festival están disponibles a 69 € (la promociones iniciales de 49 € y 59 € ya se han agotado).
Röyksopp es un dúo noruego de música electrónica formado en 1998 (aunque ellos dicen en su hoja promocional lo siguiente, y nobleza obliga a reflejarlo: “Suponemos que es hora de eliminar el prefijo ‘electrónica’ del debate sobre nuestra música. Es solo música, ¿no?”). Sus componentes son Svein Berge y Torbjørn Brundtland, amigos de la infancia, que juntos han levantado uno de los más sólidos referentes la electrónica europea ya desde que en 1999 sacaron su primer single, “So Easy”, golpe que reforzaron definitivamente dos años más tarde con su disco de debut, “Melody A.M.” (que salió en el sello Wall Of Sound, por entonces uno de los epicentros de ese sonido). A partir de ahí han ido experimentando de forma consistente con varios géneros (house, ambient, synth-pop), jugando con la dualidad en su música -a veces un poco triste, otras un poco alegre; a veces oscura, otras humorística; hoy épica, mañana ingenua-, en lo que viene a ser un reflejo de sus personalidades, al ser ellos dos muy diferentes. Choque de contrastes del cual, sin embargo, han sacado una unidad orgánica, con dos mitades que se complementan con calidez y crean una totalidad estética subyugante. En su currículo, diez discos, el último de ellos, “True Electric”, de abril de 2025, y dos nominaciones a los Grammy (en 2009 por Best Remixed Recording / Non Clasical, y en 2015 por Best Dance / Electronic Album por el disco “Do It Again”), siete premios y tres nominaciones en los Spellemannprisen (equivalente a los Grammy noruegos), una nominación en los Brit Awards, un premio MTV Europe Music Awards, otro y una nominación en los Swedish Music Awards…
Y así podríamos seguir con más ejemplos de su relevancia, como que sus temas “What Else Is There?” y “Eple” fueron elegidos por Pitchfork para su lista de “500 Tracks Of The Decade” del primer decenio de este siglo. O que su LP de debut, el arriba citado “Melody A.M.” fue escogido mejor disco de esa misma década por el diario noruego de más tirada, ‘Verdens Gang’, selección donde otro álbum suyo, “The Understanding”, quedó en quinto lugar.
Turno ahora para la rockera arty londinense Anna Calvi, quien con tan solo un solo single en la calle, “Jezebel”, canción popularizada en la década de los cincuenta por Édith Piaf, ya recibía los halagos de Brian Eno (quien dijo de ella que era “la cosa más grande desde Patti Smith”) y giraba con Grinderman. También había captado la atención de Bill Ryder-Jones, el entonces guitarrista de The Coral, que insistió al prestigioso sello Domino para que la ficharan. Lo hicieron y ahí sigue. Poco después llegó su debut largo homónimo, cuya convulsión interna, de una intensidad chamánica, sedujo tanto a la BBC que la situó como una de las referencias de 2011. Antes, en 2009, había colgado en YouTube versiones suyas de Elvis Presley, David Bowie, Leonard Cohen y TV On The Radio que hicieron mucho ruido. Tanto que las comparaciones mayestáticas -”la nueva PJ Harvey” fue el alias generalizado que empezó a correr- empezaron a lloverle.
En octubre de 2013 volvió a la carga con su segundo disco, “One Breath”, aún más personal que su antecesor, que llegó al # 32 en el Reino Unido y al # 30 en Estados Unidos (ahí, en la lista de talentos emergentes). Obra reflexiva y vulnerable, a medio camino entre el optimismo y la desesperación, la belleza y su ausencia, que mantiene la fiereza de su debut largo, pero con mayor urgencia y más espectro de texturas y emociones. En palabras de Calvi, “suena como ese momento justo antes de abrirte al exterior y sincerarte con los demás, y a lo muy aterrorizante que eso es. Da miedo, pero está lleno de esperanza, porque lo que vaya a pasarte es algo que aún no te ha pasado”.
Desde entonces, además de algunos singles, ha publicado tres EPs, “Strange Weather” (2014), “Live For Burberry” (2017) y “Tommy” (2022), y dos LPs, “Hunter” (2018) y “Hunted” (2020), este último una regrabación de su predecesor para la que contó con colaboraciones de Joe Talbot (IDLES), Courtney Barnett, Julia Holter y Charlotte Gainsbourg, y donde exploraba esa nueva crudeza en su música, como una energía primigenia que empujaba los límites de su guitarra y su voz, que había revelado con “Hunter”. Ambos álbumes, una especie de catarsis donde su autora era más sincera que nunca sobre la sexualidad, la ruptura de las normas y convenciones de género. Y en 2026 escucharemos su nuevo disco. De momento, en octubre de este 2025 ha publicado una versión de “I See A Darkness” de Bonnie “Prince” Billy acompañada de Perfume Genius. Es su primera nueva música desde que se encargó de musicar con atmosféricos viscerales la quinta y sexta temporada de la serie de la BBC “Peaky Blinders”, cuyo último episodio se emitió en 2022. Música que ha ido siendo publicada en formato de single durante 2023 y 2024.
Calvi ha sido nominada tres veces para el Mercury Music Prize y en una ocasión para el BRIT Award.
Finalmente, de The Molotovs apuntar que es una de las bandas jóvenes más prometedoras del Reino Unido. En su repertorio, los hermanos Cartlidge (Matthew se encarga de voz y guitarra; Issey, del bajo) ofrecen himnos agudos y contundentes, que en sus conciertos interpretan con una puesta en escena repleta de intensidad que retrotrae a finales de los años setenta, sin dejarse nada en el camerino y conectando de forma muy directa con el público. Han bebido de la new wave, del punk y de la escena mod y de ahí ha brotado su primer disco, recién salido del horno (se ha publicado el 30 de enero, en el sello Marshall Amplification: el nombre ya lo dice todo), que lleva por título “Wasted On Youth”.

